Narración reflexiva 1 - Mi práctica docente
Inicié este año escolar muy entusiasmado, de comenzar una
nueva experiencia en mi vida profesional, de conocer nuevos colegas, nuevos
estudiantes y de tener nuevos aprendizajes. Cuando un par de días antes de
iniciar las clases, entramos en un estado de emergencia de forma abrupta,
experimenté cierto grado de incertidumbre y preocupación por lo que vendría en
el futuro, no solo en el plano laboral. Entendí que las circunstancias no
serían las mismas y que, como nunca antes, era necesario que me adaptase lo más
rápido posible a los cambios.
Cuando el gobierno anunció que se trabajaría con la
estrategia “Aprendo en casa”, personalmente, lo percibí como una gran
oportunidad en muchos aspectos; primero, podría permitirnos dar un paso
adelante a nivel del sistema educativo nacional tan dependiente de la
presencialidad de los agentes educativos; segundo, podría generar un entorno
sorpresivamente idóneo para que las estudiantes puedan desarrollar competencias
de forma significativa; y tercero, en el plano personal, contaría con un escenario novedoso en el cual desarrollar
competencias tecnológicas y comunicativas indispensables para un docente en la
actualidad.
Sin embargo, esta circunstancia también trajo muchas dificultades.
Una de las principales fue poner al descubierto, la enorme brecha que existe
entre los estudiantes de nuestro país, brecha que se hizo muy evidente en
aspectos como la conectividad y el acceso a dispositivos electrónicos entre
estudiantes de colegios particulares y estatales. Cuando me comuniqué con las
estudiantes de mi aula, me di con la sorpresa de encontrar casos de familias
que no contaban con TV, ni radio y que solo podían disponer de internet en el
celular de forma eventual. En estas circunstancias tuve que buscar nuevas
formas de lograr el acompañamiento a todas las estudiantes, para que ninguna,
sea cual sea su circunstancia, se quede atrás en su aprendizaje. En particular
logré utilizar el WhatsApp como una potente herramienta de comunicación y
entendí mucho más claro esa famosa frase que refiere “mejor es calidad que
cantidad”, esto me permitió reformular mi concepto de la evaluación en estas
circunstancias. En este aspecto me sirvió mucho participar en los cursos:
“Evaluación Formativa” y “Actuando Frente al Coronavirus” en la plataforma
PERÚEDUCA.
De esta experiencia aprendí que los docentes debemos
ser profesionales positivos, profesionales que no podemos perder tiempo
pensando en los problemas, sino en las soluciones, capaces de adaptarnos y
sacar lo mejor de nosotros en situaciones adversas, capaces de asumir retos teniendo
como meta el bienestar de nuestras estudiantes y, sobre todo, profesionales que
nunca dejamos de aprender. Por ello, es necesario que los docentes nos
capacitemos de forma constante en diversas áreas de nuestro trabajo. En las
circunstancias actuales es importante que sepamos manejar correctamente las
aplicaciones y dispositivos que puedan facilitar y mejorar nuestra práctica
docente, pero que, sobre todo, nos permita tener una comunicación más efectiva
con nuestras estudiantes.
Un aspecto que cada vez ha tomado mayor relevancia en
mi practica como docente es el trabajo de forma colaborativa, he aprendido y
valorado la gran importancia de compartir experiencias de mejora entre todos
los docentes sin mezquindad, el trabajo colaborativo no solo es una gran
oportunidad de mejorar y facilitar nuestro trabajo, sino también de desarrollar
valores. Ante esto considero muy necesario el ser capaz de generar contenidos de
calidad y compartirlos en comunidades de aprendizaje.
A partir de toda esta experiencia, considero que mi identidad
como docente se ha fortalecido, siempre he pensado que las circunstancias que
nos rodean pueden variar, pero es una identidad fortalecida la que logrará
superar los desafíos que se puedan presentar. Siento que mi vocación se ha
visto fortalecida también, al entender la labor tan valiosa que realizamos los
docentes como agentes de influencia. Considero que, como nunca antes, ser
docente es una labor de gran responsabilidad, pero a la vez un privilegio.
Por último, ¿cuál será mi rol como docente en este
nuevo escenario? Debo mencionar que, esta crisis no nos ha dejado solo aspectos
negativos, nos ha dado una oportunidad de cambio, nos ha permitido demostrar de
qué estamos hechos y qué necesitamos. En lo personal he podido entender que
nuestro país requiere profesionales de la educación adaptables y en constante
aprendizaje. Por ello considero que mi rol como docente es ser un agente de
cambio, ser un docente en constante aprendizaje, que logre que las estudiantes
no se queden atrás y que apoye a los demás docentes a lograrlo también. Me
comprometo a continuar realizando mi rol con responsabilidad en esta etapa tan
dura que nos ha tocado vivir, pero con el orgullo de ser un profesional en la
carrera más maravillosa de todas.
Narración reflexiva 2 - Los desafíos educativos en la actualidad
El 2020 sin duda es un año complejo para la
educación, hemos tenido que cambiar de modo drástico a una educación remota
para la cual no estábamos preparados. En este contexto considero que requerimos
ser profesionales competentes y para ello, se convierte en fundamental, conocer
a detalle las políticas y normativas vigentes, y entender cuan relacionadas
están con nuestro quehacer docente.
A partir de esta necesidad y teniendo en cuenta los desafíos considerados en el Diseño Curricular Básico Nacional, considero que es oportuno reflexionar acerca de nuestra práctica, pensar diferente, volver a planificar y priorizar lo realmente importante. Muchas veces se creyó que la tecnología reemplazaría la labor docente, pero lo que está sucediendo, no hace más que confirmar, la importancia de un docente mediador, que realice una retroalimentación con sentido y que genere experiencias de aprendizaje a partir de los múltiples contextos que atraviesan las estudiantes y que sobre todo tenga en cuenta el factor humano. Por ello en mi práctica docente he considerado útil aplicar, por ejemplo, la escalera de Wilson como soporte para realizar la retroalimentación con mis niñas, teniendo en cuenta la clarificación y la valoración al momento de revisar las evidencias recibidas y también brindar sugerencias cuando sea necesario. Siempre teniendo cuidado, que, en cada peldaño de este proceso, la autoestima de las niñas se vea fortalecida.
Teniendo en cuenta el Marco de Buen Desempeño Docente, entiendo que como docentes debemos empoderarnos en nuestra identidad y confiar en nuestra capacidad profesional. Sin embargo, es necesario entender que solos no podemos conseguir los objetivos propuestos, es indispensable trabajar de forma colegiada con nuestros colegas, aprender de ellos y compartir todo lo que pueda beneficiar a las estudiantes. Además, necesitamos ser gestores de una práctica educativa articulada entre la comunidad y la escuela, aspecto que al trabajar a distancia se torna más difícil, pero no imposible. Dentro de este marco, por ejemplo, me preocupo que la información y actividades propuestas a mis estudiantes sean producto de un análisis exhaustivo y que se ajusten a sus necesidades, por ello reviso con detenimiento lo que se propone en la plataforma Aprendo en Casa y realizo las adecuaciones necesarias, adicionalmente, genero contenido que refuerce lo trabajado, lo cual comparto con mis demás docentes de grado.
Con relación a los desafíos del Currículo Nacional de Educación Básica, considero importante reconocer que, al trabajar con personas tan diversas, es imposible pensar que una sola metodología podrá ajustarse a todos nuestros estudiantes, por ello me parece indispensable que un docente sea innovador y estratégico. A partir de esta reflexión, he tratado de implementar nuevos mecanismos de comunicación con mis estudiantes, utilizar formas cada vez más efectivas para poder llegar a ellas, de entusiasmarlas con las actividades, con el uso de títeres, de juegos interactivos, de chistes, de historias, de juegos, etc., con el objetivo de que disfruten lo que estén haciendo por más sencilla que sea la tarea, conseguir que se interesen en las actividades y que ninguna se quede sin la oportunidad de aprender. También he tratado de que cada vez mis estudiantes sean más autónomas, dando mucho énfasis por ejemplo en su autoevaluación en algunos casos adecuando con ellas mismas algunos indicadores para su evaluación y en la reflexión de la forma en cómo están aprendiendo, siempre respetando su ritmo de aprendizaje. Dar énfasis a esto último me parece clave para lograr aprendizajes a largo plazo que sean relevantes, no solo para la etapa escolar de mis estudiantes, sino para toda su vida.
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